8.2.19

Breve reseña: Vindel, 1934.

"Los bibliófilos y sus bibliotecas" de Francisco Vindel. 

Conferencia dada en la unión Ibero-Americana el 26 de Octubre de 1934.



Con numerosas anécdotas como la ocurrida en casa de D.Antonio Cánovas, que al enseñar su biblioteca al Sr. Gestoso vio este en un ejemplar un sello medio borrado de la Biblioteca Colombina y le espetó: "este libro es sevillano", entonces D. Antonio quitándole el libro contestó: "es usted muy indiscreto para ver libros de los amigos". 

6.2.19

La Biblioteca del Mont Saint-Michel


La fundación primitiva del santuario se remonta al s.VIII. Aunque es en el s.X cuando se tiene noticia de la creación de un scriptorium que continua su actividad hasta el s.XVI.


De la biblioteca medieval se conservan unos 200 manuscritos, aunque se especula con que pudieron llegar a poseer unos 800, fondos que fueron perdiéndose a causa de catástrofes, dejadez y vandalismo... La temática de estos documentos es sobre todo religiosa, pero curiosamente también albergaron varios libros sobre historia, legislación, música, astronomía, medicina y filosofía (¡incluso la Retórica de Aristóteles!).

Fuente: "The Mont Saint-Michel manuscripts" (LESERVOISIER, 2007)

La historia de la abadía es fascinante, os recomiendo este interesante documental:

Como complemento final acompañamos este tour con unas bonitas vistas estereoscópicas del Mont Saint-Michel de Bruguière, adquiridas en la Feria de Antigüedades de Gijón, un pasatiempo muy decimonónico que pone fin a nuestra aventura bibliófila de fin de semana. 







15.1.19

Errare humanum est, sed perseverare...

"Tutivilus. El demonio de las erratas". Julio G. Montañés (2015). 



De Turpin Editores, esta publicación forma parte de una colección dedicada al mundo del libro, siendo este título el n°11. 

Tutivillus, Titivillus, Tiulinus, Titufullus.... Variados son los nombres que ha recibido este ser, cuyas funciones pasaban por las de ser recolector de chismorreos, omisiones de clérigos y erratas.

También aparece como demonio escribiente en el papel de registrador de pecados. Como cuenta la historia de un monje que habiendo visto un demonio que no paraba de escribir le preguntó inocentemente ¿qué escribes?, respondiéndole el diablo: " peccata tua".

Estas habilidades en gramática y escritura no fueron exclusivas de Tutivilus.  Encontramos por ejemplo a Baalberit que fue tenido por secretario general y conservador de los archivos del infierno.

El libro hace un interesante recorrido histórico por esta figura, cuyas funciones de confundidor de escribas e impresores son de origen decimonónico. 

Lectura curiosa y entretenida! 

"De toda palabra ociosa, darán los hombres cuenta rigurosa"

German translation of 'Consolatio peccatorum, seu Processus Luciferi contra Jesum Christum', Germany 1461 (München, Bayerische Staatsbibliothek, Cgm 48, fol. 132r). Fuente aqui